LIBRO: PLANIFICACIÓN, MONITOREO Y
EVALUACIÓN Y DIVERSIFICACIÓN DE RECURSOS PARA PROCESOS LOCALES
Autor(a): Mara Manzoni Luz,
Humberto Martín Shikiya
RESUMEN:
LA PROPUESTA METODOLÓGICA
Algunas cuestiones importantes
Una
de las cuestiones más importantes que nos viene a la mente cuando desarrollamos
trabajos comunitarios, y no contamos con el desafío de realizar una
planificación participativa, es cómo responder a las comunidades respetando su
cultura y no tentarnos en solucionar los problemas que sólo nosotras y nosotros
creemos que son los más importantes.
Las
experiencias han demostrado que un factor importante para que la participación
se produzca es que la comunidad se sienta
protagonista desde el momento inicial de pensar un trabajo social comunitario. Si de hecho queremos que se
involucre, es muy importante que desde la elaboración del diagnóstico participe
por medio de sugerencias, observaciones, experiencias y conocimientos.
Frente
a tantas demandas y necesidades en nuestras realidades, otro problema que nos
sucede comúnmente cuando trabajamos con las comunidades es que estamos tan
sumergidos y sumergidas en la situación, que nos falta visión de futuro.
También sabemos cuánto nos cuesta ir a lo
concreto y que no queremos desbordarnos en planes abstractos que no están
anclados en la realidad, aún más cuando percibimos lo cambiante que resultan
ser nuestros contextos.
Para
eso hay que estar siempre creando y recreando herramientas que puedan ayudarnos
a lidiar con las expectativas de la comunidad que desea resultados grandes,
inmediatos y seguros.
Hay
que ir buscando una salida al enfoque y práctica administrativistas de las
propuestas de trabajo a las cuales algunas veces estamos acostumbrados, y
encarar el desafío de la participación. O sea, dejarse llevar en el camino de
buscar el análisis con la comunidad, de incorporar nuevas maneras de pensar y
actuar, y replantearse la actitud de cómo involucrar a la comunidad desde la
elaboración inicial del proyecto y no sólo hacerlo en el momento de la
ejecución.
¿Cuál es el problema que debe ser
enfrentado y cuáles son las causas de
este problema?
El
autodiagnóstico es por lo tanto una herramienta fundamental para que la
comunidad tenga una conciencia crítica de cuál es el problema que le está
afectando, y desde ahí posicionarse frente a ello: interpretando, entendiendo y
buscando su superación.
Solamente
a partir de la toma de conciencia de lo que está sucediendo, será posible
formular un plan concreto con las prioridades, los caminos y las propuestas de
acción que están en juego.
Por
la anterior razón es importante que el problema que afecta a la comunidad y sobre el cual ella siente que
es necesario incidir, sea visto como una situación que, a la par que afecta
negativamente, también puede:
-
Contener una solución (por ejemplo: el
problema del bajo nivel de escolarización en el barrio...)
-
Ser
un desafío que debe ser superado por nuestro esfuerzo (por ejemplo: la
insuficiente participación de las mujeres en la vida de la iglesia local...)
-
Tornarse en una oportunidad para realizar algo
nuevo (por ejemplo: el curso de profesionalización para la juventud que los
animó a lanzarse a una panadería comunitaria...)
-
Vislumbrar una solución posible dentro de
nuestras acciones futuras (por ejemplo: asistencia técnica a las trabajadoras y
trabajadores rurales para el acceso a créditos...)
-
Ser
definido a partir de algunos criterios, tales como la gravedad y la urgencia,
la disponibilidad de recursos humanos y financieros, el número de personas
afectadas.
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